Mario Ramírez – Panorama y Problemas de Didáctica General

Foto: Catalina Carabantes Contreras
En un espacio del edificio del Departamento de Educación de la Universidad de La Serena, ubicado a un costado del parque del campus Isabel Bongard, en lo que hasta 1974 era la Escuela Normal de Preceptoras, se ubica un mural en greda en memoria del Profesor Mario Ramírez Sepúlveda. Fue construido y colocado allí el año 2010, por iniciativa de algunos académicos, treinta y siete años después de su fusilamiento y a cuarenta y tres años de la publicación, en 1967, de su libro “PANORAMA Y PROBLEMAS DE DIDÁCTICA GENERAL”, escrito en el contexto de la reforma educacional impulsada por el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Proceso de transformación estructural de la educación chilena, que se desarrollaba en medio de los aires de cambio y movilización social que sacudían a Chile entonces: inicio de la reforma agraria, sindicalización campesina, primeras movilizaciones que conducirían a la reforma universitaria, entre otros procesos. Era además, la época en que fuertes movimientos de protesta estudiantiles, se desarrollaban en ciudades y pueblos del país contra la guerra que Estados Unidos llevaba a cabo en Vietnam.
 
“Si hay una profesión que tiene como esencia la esperanza, esa es la de docente…”, se puede leer en la parte central del mural. En la parte inferior del mismo, hay una referencia al tránsito que realizó el Profesor Ramírez Sepúlveda, por distintos lugares, especialmente el del espacio-tiempo de las aulas, acompañado en este caso por quienes fueron sus estudiantes. 
 
La esperanza, decía Paulo Freire que, para el año 1967 se encontraba viviendo su exilio en Chile, es una necesidad ontológica del ser humano. Ello, es aún más cierto para quienes han elegido ser educadores, pues los aprendices a los que enseñan, constituyen proyectos vitales, en movimiento hacia un llegar a ser de por sí incierto, pero que el educador o educadora visualiza como el logro de la vida buena, poniendo su empeño para que esa incerteza del devenir arribe al mejor puerto posible.
 
De eso trata, a mi juicio, el libro del profesor Mario Ramírez Sepúlveda. Cuando se leen sus páginas, cada página de los once capítulos, se descubre algo que las enlaza a todas ellas. De principio a fin, se evidencia en ellas la esperanza en el ser humano y en la sociedad humana. No es una esperanza vacía y/o pasiva, sino, en el mismo sentido freireano, fundada en la acción para construir comunidad. Comprendido eso, lo que se enseña es la cultura humana. Una parte de ella. Aquella parte que ha sido seleccionada no solo como posibilidad para que los proyectos vitales de cada aprendiz logren su mejor concreción, sino también para que la comunidad humana configure redes de respeto y consideración por quienes la integran. Lo que es el verdadero significado de un sistema democrático. 
 
Imbuido por los elementos teóricos y prácticos de la corriente pedagógica de la Escuela Nueva, el Profesor Ramírez Sepúlveda expresa con claridad que enseñar y aprender es un proceso activo y dialógico. En ese marco pedagógico, el adulto deja de ser el propietario de un conocimiento que nunca debió considerarse suyo, pues forma parte del tejido de saberes de la comunidad humana. 
 
Teorías educativas, así como algunas propias del campo de algunas de las Ciencias colaboradoras de la Educación; Tecnologías educativas derivadas de dichas Teorías; autores; reflexiones, posiciones pedagógicas tomadas por el propio autor; sugerencias y ejemplos para el trabajo en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Son elementos que se despliegan en las páginas del libro “PANORAMA Y PROBLEMAS DE DIDÁCTICA GENERAL”. Aun cuando el libro fue escrito hace más de cinco décadas, mantiene una vigencia y frescura, que aconsejan sugerirlo como material de consulta para los actuales docentes y para quienes cursan en la actualidad o cursarán en el próximo tiempo, carreras de Pedagogías.
 
Existe en el texto, además, un elemento que me veo impelido a mencionar. Hay en él una indelible huella de convivencia democrática de respeto por los otros y otras. Una apertura a todo aquello que signifique construir a través y desde la educación, una sociedad acogedora para todos y todas. Por ello, considero que el hecho de que el Profesor Mario Ramírez Sepúlveda haya sido una de las personas fusiladas por la Caravana de la Muerte en su paso por la ciudad de La Serena, el 16 de octubre de 1973, convierte la reedición de su libro en un gesto ético, no solo en el sentido de la construcción de Memoria Histórica, sino también de entender los procesos de enseñanza-aprendizaje como espacios que siempre debieran estar abiertos para disoñar la vida buena.
 
Edgardo Carabantes Olivares