
Tengo 40 años y estoy acá porque el hecho muestra la brutalidad de la dictadura militar, mi madre por ser militante socialista y parte del gobierno de la Unidad Popular, en los primeros días de octubre su casa fue allanada, quemada, destruida, libros, muebles, mis padres fueron brutalizados delante de nosotros, fue terrible, a causa de eso mi madre es detenida, posteriormente es llevada al regimiento donde brutalmente fue torturada y nosotras mi hermana Yelena Monroy Rodríguez y yo fuimos traídas acá en el mes de diciembre y de ahí vamos a quedarnos acá un año y medio casi y eso para demostrar que la dictadura utilizaba todo tipo de tortura; porque mi madre nunca colaboró con los militares, en cuánto a todos los requerimientos que estos hicieron, el traer a sus hijas acá eso hacía una mayor presión psicológica, afectiva, lo que significa también que traigan a tus propias hijas a la Cárcel.
Tenía un año y once meses cuando llegó al Buen Pastor de La Serena, su hermana tenía tres años y ocho meses, éramos niñas, aquí había otros niños más, había niños de otras nacionalidades, relata Natacha.
LA VISITA
Yo tenía un año y once meses cuando llegué acá al Buen Pastor y mi hermana tenía tres años y ocho meses, éramos niñas, aquí había otros niños más, había niños de otras nacionalidades, estaba el Santiago, el Germán; quería dejar eso bien claro aquí hubo una idea de utilizar todas las formas de tortura, formas de crueldad para destruir al ser humano, fue realmente una máquina de destrucción.
Piensen que este lugar es un lugar que debe estar cercano a dios, para quienes creamos o no, pero ese mínimo respeto no existía aquí, todo era vulnerado, las mujeres salían de aquí para ser torturadas por el supuesto interrogatorio que tenía la fiscalía militar, eso era una gran farsa… ustedes lo ven hoy día así, pero nosotras estábamos encañonadas por militares, no podíamos salir, nuestras visitas eran restringidas, fue terrible.
El patio de los chirimoyos no era un lugar de libre acceso, había que pedir permiso para salir.
Me ha hecho bien venir acá a pesar de todo. Hay que seguir peleando por la justicia, no podemos olvidar.
FUENTE: LIBRO BUEN PASTOR DE LA SERENA »
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