Declaración pública sobre dichos del diputado Kaiser

Como Corporación Cultural La Serena 16 de Octubre, organización comprometida con la educación , promoción y defensa de los Derechos Humanos, la memoria histórica y el fortalecimiento de la democracia, expresamos nuestro más absoluto repudio a las recientes declaraciones del diputado Johannes Kaiser, quien manifestó estar de acuerdo con la posibilidad de un nuevo golpe de Estado en Chile y con sus consecuencias.

Obscena afirmación que significa matanzas indiscriminadas, ejecuciones, desapariciones, torturas, lanzamiento de prisioner@s al mar desde helicópteros de FFAA, destierro de adversarios políticos, enriquecimiento ilícito y fugas de capitales (perpetradas por el dictador). Pervertida noción de libertad de quien se travestiza libertario.

Estas afirmaciones no solo resultan inaceptables desde el punto de vista ético y político, sino que constituyen una gravísima afrenta a la dignidad de las miles de víctimas de la dictadura cívico-militar instaurada en 1973.  Un régimen que violó sistemáticamente los derechos humanos, mediante torturas, ejecuciones, desapariciones forzadas, persecución política y represión social.

Respaldar o justificar un golpe de Estado en pleno siglo XXI es atentar directamente contra los principios democráticos, los derechos civiles y las garantías fundamentales que nos rigen como sociedad. Resulta alarmante y profundamente peligroso que un representante electo por voto popular valide la interrupción del orden constitucional como mecanismo legítimo.

Chile se ha esforzado por más de treinta años en la difícil tarea de reconstruir un camino hacia la democracia, la justicia y el respeto por los derechos humanos.

No permitiremos retrocesos ni discursos que busquen instalar el autoritarismo como opción política.

Exigimos a los poderes del Estado actuar en consecuencia ante la magnitud de esta validación del golpismo y sus crímenes, y llamamos a las instituciones democráticas y a la sociedad civil a manifestarse con claridad y firmeza frente a estos hechos.

No hay justificación posible para la violencia política ni para la negación de la democracia.  Cuidar la memoria es también defender el presente y el futuro de nuestro país.