Alonso Lazo Rojas. Poema escrito en el año 1969
(Contribución de su hermana Sarilene Garcia)
¡¡¡ Si soy dueño de mis pensamientos
también puedo expresarlos !!!.
La lluvia se deja caer,
violentamente sobre esta tierra seca,
el olor a tierra mojada
ya se deja sentir.
¡Por fin! hay agua,
los árboles, las plantas parecen regocijadas,
el viento parece susurrar una sinfonía
los truenos son explosiones de alegría y felicidad
las montañas se empiezan a engalanar
de un manto blanco, diáfono, puro,
el río parece que buscara con más desesperación
su crucial encuentro con su padre: el mar,
hasta los animales vibran,
¡si es alegría! de poder por fin saciar esa sed
que quitaba poco a poco a la vida
¿pasto tierno?
quizás en poco tiempo
ya haya.
Inmensos goterones golpean sin cesar
los farolitos de los humildes ranchos.
El olor a pan candial se esparce
por la casa de Ña Eufemia,
es su hija la Josefa la que lo hace
sus manos morenas, limpias
parecen jugar con la masa,
Ña Eufemia también se siente contagiada
y los picarones y las sopaipillas
son las delicias de los niños.
Don Yaco en un rincón
se ha sentado en una pequeña silla de totora
toma la guitarra
y con suaves rasgueos...
con su voz llena de vigor y picardía
hacen reír a su vieja Eufemia.
En una parte de Chile
la vida tiene su sabor
renace por fin la alegría
en el campo,
ya el campesino podrá tener pan
humilde, si, pero con un sabor dulce,
no tan amargo como el que venían comiendo.
Llegó el otro día,
un sol abrasador e implacable
envuelve el ambiente
¿que ha sucedido?
los árboles parecen espectros
plantas y hierbas realmente ya no existen,
la cordillera impávida, erguida,
ni un copo de nieve la cubre,
los animales sufren en silencio,
con la cabeza erguida
parecen observar su triste destino,
mordisquean un quisco,
aunque jugoso
cruel con espinas,
parecen castigar a los pobres brutos,
solo los pajarillos con su gorjeo
parecen animar este terruño
no obstante el trino es triste
será éste una forma de demostrar
su impotencia.
Don Yaco con su azadón
trata de abrir esta tierra
que el opone resistencia,
el trigo se encuentra caído, desfallecido
que cara tendrán los niños, su vieja Eufemia
al saber la funesta noticia,
no habrá pan.
Era ilusión, estaban soñando?
Si era un sueño hermoso
que les hizo olvidar por un instante
el dolor, la impotencia, el hambre,
la triste realidad,
el triste futuro.