Disculpas para el ex general Cheyre

Cheyre — Preparando un ataque o defensa? Fuente de la imagen: EMOL
Inmanuel Kant: "La más grande y repetida forma de miseria e infelicidad a que están expuestos los seres humanos consiste en la injusticia, más aún que la desgracia". 

Hoy a dos días del cruel careo a que te sometió esa jueza ignorante que nada entiende de lo que es el servir a la patria, te escribo para reconocer tu valentía y también para disculparme en lo que a mí corresponda por haber influido en que tomaras la decisión de presentarte en esos tribunales para gente ordinaria, cuando la menor deferencia que debieron tener contigo era haberte llevado a comparecer a los tribunales militares como corresponde a los patriotas, donde, sin duda habrías estado más confortable.

Es que yo no podía saber Juan Emilio, que iba a estar allí toda esa tropa de resentidos metiendo bulla contra ti, mucho menos el odio desmesurado e inentendible de Cecilia y Óscar, personas que a esta altura, después de cuarenta años, en vez de estar llorando y levantando testimonios falsos, deberían estar agradecidos de permanecer aún con vida y sanos, como se les podía verse.

En fin, no sabes lo lamentable que fue el verte salir de allí avergonzado y triste, y aún temeroso, tengo que sostener por eso lo de mis disculpas. Es que la gente es tan mala. Mira como te golpeaban el auto a ti, hombre íntegro, decente, salvador de la patria. No tuvieron consideración ninguna por ti ni por tu comitiva de hombres buenos que quisieron acompañarte sin pedir nada a cambio, y sólo porque te saben inocente y víctima de una conspiración maliciosa.

Digo en mi favor que yo no podía saber tampoco que la capacidad de mentir de Óscar y Cecilia fuera tan grande y potente, como para que tú, con tus argumentos construidos desde la verdad no hubieran sido suficientes como para rebatirlos.
Y claro, habiendo sido así, tendríamos que ser justos y entender que quizá no todo en ellos fue mentira. Pese a eso me pregunto qué es un exceso comparado con el inmenso bien a la Patria que aportaste. Tú Juan Emilio, deberías ser perdonado de cualquier pecado, por enorme que hubiera sido, aunque confío en que todo lo tuyo haya sido venial.

Juan Emilio, cómo hacer entender que los resentidos se equivocan y mienten, o al menos agrandan las cosas, y eso porque no son sino sólo eso: RESENTIDOS, y los resentidos no saben reflexionar y nada entienden, imagínate que escuché a uno de ellos citando a Inmanuel Kant: «La más grande y repetida forma de miseria e infelicidad a que están expuestos los seres humanos consiste en la injusticia, más aún que la desgracia». No entienden nada, son lacra que permanece en el tiempo heredada de los señores rusos, o de los cubanos.

Y fíjate, después que te golpearon y te apedrearon el auto se reían haciendo una estúpida analogía, diciendo que era para ti el colmo que siendo un general a cargo de un ejército de soldados, después de los careos del miércoles no te hacía reír ni un ejército de payasos. No tienen remedio, es que en cada resentido hay siempre un elemento perteneciente a ese grupo de indeseables que Alessandri -el padre- llamaba “Chusma inconsciente”. 
Sorry Cheyre, reconozco que tenías razón en temer, y me equivoqué, por lo mismo no voy a aconsejarte nada más nunca, ahora vas ahí nomás, por las tuyas.

Fraternalmente,

Martín Faunes Amigo, Presidente de la Corporación Cultural La Serena Dieciséis de Octubre, Director de www.lashistoriasquepodemoscontar.cl

OBS: CARTA ESCRITA EN 2015