
Lamentablemente, ha fallecido en Luxemburgo un querido amigo y compañero, uno de esos seres raros y valiosos que dejan una huella imborrable: Luchito Aranda, conocido cariñosamente como Zorrito.
Quiero compartir con ustedes una historia que refleja su esencia. En la cárcel de La Serena, los días eran difíciles; eran los primeros tiempos del Golpe, y las torturas eran una constante en el regimiento local. Durante interminables jornadas, José Barrios fue brutalmente torturado. Después de esos tormentos, lo arrastran hasta un furgón de Gendarmería y lo devuelven a la cárcel, situada en la parte baja de la ciudad. Allí, sus compañeros lo reciben y cuidan, entre ellos Luis Aranda.
A la mañana siguiente, se escucha un grito que resuena en todo el recinto: «¡José Barrios… al regimiento!» El dolor y el terror son palpables; todos saben lo que está por suceder y son conscientes de que José ya no puede soportar más. El silencio se apodera de la celda, pero de repente, se escucha un susurro: «¡Yo voy!» El gendarme no conoce nuestros nombres, y de esa manera, le otorgamos un poco más de tiempo a José para que se recupere.
¡Ese era Luis Aranda!
TESTIMONIO DE PATRICIO POLANCO EN MEMORIA DE LUIS ARANDA VELASQUEZ
En la foto, de izquierda a derecha: Dario Crespo, Rubén Ceriche Araya, Francisco Ricchiuti Pérez, Segundo Miranda, Luis Aranda Velasquez, Horacio Arredondo Jorquera y José Barrios Lancellotti.