Carta de Ana María

Soy Ana María Ramírez Rosas, hija de Mario Alberto Ramírez Sepúlveda, profesor universitario de la Catedra de Educación en la Universidad de Chile en La Serena, a su vez, administrador de MANESA (Manufacturera de Neumáticos S.A.), militante del Partido Socialista de Chile, Ejecutado político el día 16 d octubre de 1973 por la Caravana de la Muerte. 

Vivíamos placenteramente en La Serena, en el departamento ubicado en Matta 309 esquina Brasil, nuestro grupo familiar estaba compuesto por mi padre, mi madre Hilda y mi hermana Gina. 

Mi padre efectuaba labores en lo señalado en la primera parte, mi madre ejercía como profesora en una escuela básica ubicada en la pampa, mi hermana y yo estudiábamos en el liceo de niñas Gabriela Mistral de La Serena. Nuestra vida transcurría tranquila y alegremente con un padre que se caracterizaba en ser hogareño, querendón y que se extasiaba escuchando música clásica. Los fines de semana recorríamos el Valle de Elqui y playas cercanas, la naturaleza era su entorno ideal. En estas salidas conversábamos de todo, en particular de proyectos de vida.

En su relación con la comunidad, podemos señalar lo siguiente:

Llegando a la Universidad de Chile, rápidamente muestra sus aptitudes de liderazgo y conocimientos, por ello, llegó a formar parte de la Asociación de Académicos y, posteriormente fue elegido como delegado a la convención de Reforma Universitaria de la Universidad de Chile realizada en Casa Central en Santiago en el año 1968.

Además de lo anterior, fue elegido Secretario Regional del Partido Socialista en cuya función le correspondió realizar actividades diversas con la comunidad y con la autoridad provincial, Intendente de la Provincia de Coquimbo en pleno periodo del Gobierno de Salvador Allende.

Fue designado por el Presidente Salvador Allende como administrador de MANESA, desde su puesta en marcha esta empresa pertenecía al área mixta. 

Estaba desempeñando esta función cuando dieron el golpe militar, permaneciendo hasta el 17 de septiembre de 1973.

Este hecho significó retomar sus actividades académicas en la Universidad de Chile, en la Serena. Dictando su última clase el día 26 de septiembre de 1973. 

El día 27 del mismo mes a las 8 horas, fue notificado en su domicilio por dos funcionarios de investigaciones, para presentarse en el cuartel de la policía. Al presentarse fue detenido y trasladado a la cárcel de La Serena.

Como familia nunca nos pudimos explicar el porqué de su detención, pues su trabajo era de administración en la fábrica. Solo tuvimos la ocasión de estar con él en dos oportunidades. Una a fines de septiembre y la última, el 8 de octubre. 

El impacto del alevoso crimen cometido por la caravana de la muerte contra 15 indefensas personas el día 16 de octubre de 1973, produjo en nuestra familia un dolor indescriptible que hasta el día de hoy permanece.

El impacto en La Serena también fue muy fuerte, ya que mediante flash noticioso de la radio. En que dieron  a conocer el bando y fusilamiento de 15 connotados vecinos de la provincia. 

Su aporte a la educación fue un libro editado por la Universidad Técnica del Estado, cuyo título es “Panoramas y Problemas de Didáctica” general en el año 1967.

Era un apasionado de la música selecta, teniendo como compositor favorito a Beethoven. Y en la literatura a una maestra de nombre Gabriela Mistral. De allí sus continuos viajes al museo de Gabriela Mistral en Vicuña. 

Como hija puedo decir que tuve un gran padre, cariñoso, honesto y transparente, que me dejó como legado nunca dejar de soñar y luchar para lograrlo. Además de creer firmemente que en este espacio tan pequeño que se llama tierra, si existe la gente buena, él era uno de ellos.

Se adjuntan fotocopias de escritos realizados en la cárcel.