Alfonso Araya Castillo

Fecha Detención: 09-09-1976
Lugar Detención: Santiago
Fecha Nacimiento: 17-09-1948 
Edad: 27 años
Lugar Nacimiento: Combarbalá
Actividad Política: Partido Comunista (PC)
Actividad: Mueblista
Estado Civil: Casado
Hijos: 1 hija
Nacionalidad: chilena

Alfonso Araya Castillo, casado, una hija, mueblista, dirigente sindical, militante de las Juventudes Comunistas, fue detenido por agentes de seguridad, el día 9 de septiembre de 1976, aproximadamente entre las 15:30 y 16:00 horas, en las inmediaciones de la Plaza Pedro de Valdivia de la Comuna de Providencia, desconociéndose su paradero desde entonces.

Al día siguiente de la detención dos sujetos vestidos de civil se presentaron en el domicilio de un pariente Laura Araneda y, sin identificarse, procedieron a preguntar por la esposa del afectado, Madelina Araneda Gallardo.

Asimismo, el 13 de septiembre de 1976, civiles concurrieron hasta la casa de la Sra. Madelina Araneda y, al no encontrarla, interrogaron a sus vecinos sobre su posible ubicación.

Familiares de Alfonso Araya recibieron el 15 de septiembre de 1976, un llamado telefónico de un amigo del afectado, el que sin identificarse les señaló que el día 9 de septiembre pasado se había reunido con Araya Castillo en la Plaza Pedro de Valdivia, lugar donde conversaron un rato, separándose aproximadamente a las 15:30 horas, y manifestando el afectado que se dirigiría por calle Pedro de Valdivia, en dirección a Providencia, pues debía realizar un trabajo al que se había comprometido como mueblista.

Tales serían las últimas noticias que sobre Alfonso Araya se tendrían hasta hoy. De inmediato comenzaron las indagaciones acerca de su persona en Hospitales, Postas, Comisarías de Carabineros e Investigaciones, llegando incluso a inquirir información en la Morgue de Santiago. El resultado fue siempre el mismo: ningún antecedente existía sobre el afectado.

Por otra parte, existen antecedentes previos y coetáneos que avalan la certeza de la detención ilegal del afectado por personal de seguridad.

En primer lugar, su militancia política y su cargo de dirigente de las Juventudes Comunistas en Ovalle, su ciudad natal, antecedentes que se vinculan estrechamente con otros más directos.

En efecto, a principios del mes de abril de 1976, Pedro Castillo Castillo, hermano del afectado, fue detenido en la ciudad de Ovalle, sin que se le intimara orden legal para ello, por efectivos del Servicio de Inteligencia de Carabineros (SICAR), los que lo condujeron hasta el Regimiento «Arica» de La Serena, recinto en el que permaneció recluido aproximadamente quince días. Durante su reclusión fue interrogado insistentemente acerca de la existencia de supuestas armas y sobre la persona, actividades y paradero de su hermano Alfonso del Carmen Araya Castillo. Asimismo, permaneció en todo momento con su vista vendada, y fue sometido a aplicaciones de corriente eléctrica, como asimismo a fuertes golpes, a mano abierta y con el puño cerrado, en su cabeza, los que acentuaron una incipiente sordera de que padecía y cuyas secuelas le acompañan hasta hoy.

Tan pronto se verificó la detención de Pedro Castillo Castillo, en abril de 1976 el hogar paterno del afectado ubicado en la ciudad de Ovalle Pasaje Alvarez, Casa N°4, fue allanado, sin que se exhibiera orden legal para ello, por un grupo de civiles que manifestaron pertenecer al Servicio de Inteligencia de Carabineros (SICAR). Los sujetos preguntaron a la dueña de casa por sus hijos Pedro y Alfonso y, antes de marcharse, retiraron de la morada fotografías recientes del afectado.

Aún más, el propio afectado, aproximadamente un mes antes de su desaparecimiento, manifestó a su esposa que había podido percatarse de que estaba siendo seguido por desconocidos. Dos días antes de la detención, Alfonso Araya y su cónyuge fueron seguidos en la vía pública por un sujeto de unos 25 años que usaba gafas negras.

Asimismo, la detención de Alfonso Araya Castillo ocurre en una época en que los organismos de seguridad desataron una fuerte ofensiva contra el Partido Comunista, siendo detenidos miembros y dirigentes de esta colectividad política, muchos de los cuales permanecen desaparecidos. La mayoría de estas detenciones se caracterizaron por verificarse en la vía pública, sin testigos.

Y, el mismo día 9 de septiembre de 1976, fueron detenidos otros dos dirigentes sindicales de la Construcción y militantes del Partido Comunista, Aníbal Raimundo Riquelme Pino y Francisco Juan González Ortiz, los que también se encuentran desaparecidos.

En publicaciones de prensa de la época, se informó que en el mes de julio de 1976, la Dirección Nacional de Comunicación Social (DINACOS), hizo saber a la opinión pública que el Gobierno se encontraba empeñado en una campaña contra el Partido Comunista. Agregaba que habían sido detectadas 32 casas?buzón y que no podían entregarse nombres para no entorpecer las investigaciones.

Por su parte, la Revista «Qué Pasa», en sus números 235 (de 23 de octubre de 1975) y 277 (de 12 de agosto de 1976) informó a sus lectores que «en estos meses los militantes y dirigentes comunistas que han desaparecido de sus actividades y domicilios habituales alcanzan cifras significativas», agregando que «no se trata de hechos aislados, sueltos o sin conexión entre sí, sino que se está frente a una campaña sostenida».

El 18 de junio de 1978 y el 25 de agosto de 1978, la cónyuge del afectado recibió «visitas» de individuos que, mostrando una placa, se identificaron como funcionarios de Investigaciones.

En la primera ocasión los sujetos la interrogaron acerca de su participación en una huelga de hambre, que acababa de finalizar en la Parroquia Universitaria de Concepción. Ella confirmó su intervención en dicha huelga, en vista que su esposo Alfonso Araya Castillo se encontraba desaparecido desde su detención acaecida en Santiago el 9 de septiembre de 1976, y les detalló todas las gestiones judiciales y de otra índole que había realizado en su favor.

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