
El 15 de mayo, nos reunimos en una jornada significativa de diálogo, reflexión y compromiso con los Derechos Humanos, poniendo en el centro la dignidad, libertad y diversidad de todas las personas, sin importar su orientación sexual o identidad de género.
Esta actividad buscó visibilizar que la inclusión no es un gesto simbólico, es justicia y una práctica cotidiana, y que una sociedad verdaderamente justa es aquella donde nadie debe ocultarse para ser aceptado.
Agradecemos sinceramente a quienes hicieron posible este espacio, en especial a nuestr@s expositores: Marcos Lillo, periodista, Maxim Arancibia Torrejón, médic@ cirujan@, Mar Navea, psicólogue. Y por supuesto, gracias a todas las personas que asistieron, compartieron y sembraron junto a nosotr@s una semilla de cambio.
¡Seguimos trabajando por una sociedad donde todas las personas puedan ser, vivir y amar con libertad!