Caravana de la Muerte

La Caravana de la Muerte fue una comitiva militar que recorrió Chile a comienzos de la dictadura, ejecutando al menos a 93 personas. El grupo viajó por órdenes de Augusto Pinochet, torturando y fusilando a trabajadores mineros y agrícolas, profesores, funcionarios públicos, estudiantes, dirigentes y otras personas, con y sin participación política. Algunas de estas víctimas aún se encuentran desaparecidas.

Su recorrido y acciones dan cuenta de una masacre organizada a nivel nacional, sistemática y concertada para sembrar el terror en el país, especialmente de quienes se oponían al régimen. Ha sido objeto de múltiples investigaciones y juicios desde la recuperación de la democracia.

Las acciones de búsqueda y memoria de las comunidades, familiares y organizaciones son testimonio de la importancia de la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas y sus familiares. Un recordatorio de la necesidad de fortalecer el sistema de justicia, preservar la memoria histórica y garantizar el respeto a los derechos humanos en todo momento. Como sociedad, debemos recordar este capítulo de nuestra historia para que nunca más vuelva a ocurrir algo así.

 
El dolor cruzó umbrales muy diversos y distantes, desde hogares de alta clase media en La Serena hasta modestas viviendas campesinas en el pueblo cordillerano de Salamanca, pasando por el enclave
pesquero de Los Vilos, ambos a unos doscientos kilómetros.
“Los zarpazos del Puma”, Patricia Verdugo.
VERDAD

El 16 de octubre de 1973, la comitiva del ejército encabezada por el general Sergio Arellano Stark, conocida como “La Caravana de la Muerte”, pasó por la ciudad de La Serena, dejando un saldo de 15 ejecutados.

La comitiva los sacó desde la Cárcel de La Serena y ordenó ejecutarlos por fusilamiento. Sus restos fueron llevados al cementerio de La Serena, donde fueron sepultados en una fosa común durante la madrugada del 17 de octubre.

JUSTICIA

El año 2022, la Corte de Apelaciones de Santiago condenó a 10 militares en retiro por su responsabilidad en homicidios calificados en el operativo «Caravana de la Muerte», de octubre de 1973, en La Serena. Entre las condenas, se ratificó la sentencia de primera instancia contra Juan Emilio Cheyre.

Se condenó a 10 años y un día de cárcel a Pedro Espinoza y Juan Chiminelli, como coautores del delito. También se condenó como cómplices de los delitos a Víctor Alegre, Jaime Ojeda y Emilio de la Mahotiere a 5 años y un día de presidio, y como encubridores a Hernán Valdebenito, Guillermo Raby, Juan Emilio Cheyre, Mario Vargas y Luis Araos a 3 años y un día, con el beneficio de libertad vigilada.

En su fallo, el máximo tribunal de justicia del país elevó las condenas impuestas a nueve militares en retiro, entre ellos el general Juan Emilio Cheyre, por su responsabilidad en los homicidios calificados de 15 personas en octubre de 1973. 
En la foto: A la izquierda, Juan Emilio Cheyre como teniente. A la derecha como General de la República.
MEMORIA

La memoria sobre lo ocurrido en octubre de 1973 permanece viva entre los familiares, amigas y amigos de las víctimas. Se han articulado principalmente en tres organizaciones: la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, la Corporación 16 de octubre y las Agrupaciones de Ex Presos Políticos y DDHH de Ovalle.

Asimismo, se han levantado sitios de memoria en los lugares en los que ocurrieron los hechos, como también sitios simbólicos que buscan dignificar la memoria de los ejecutados. En el cementerio de la ciudad de La Serena se encuentra la fosa común, en la cual se recuerda a los 15 fusilados por la Caravana de la Muerte en su paso por la Región de Coquimbo. También está el Memorial a los Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos, ubicado en el sector del Espejo de Agua, frente al Parque Pedro de Valdivia de La Serena.

En este sitio de memoria y en otros espacios simbólicos se realizan, hace varios años, diversos actos conmemorativos.

En la comuna de Ovalle se levantó un memorial que hace referencia a las víctimas de la Caravana de la Muerte.

Hospitales, calles, escuelas y sindicatos llevan los nombres de los ejecutados. En la región se recuerda especialmente el caso del maestro de música Jorge Peña Hen, quien el día del paso de la Caravana se esperaba que quedara en libertad, tal como el comandante del regimiento le había informado a su esposa . Existe un colegio que lleva su nombre, la Escuela Experimental de Música Jorge Peña Hen, de la cual han egresado cientos de grandes músicos. Recientemente se le rindió homenaje allí, a través de un acto especial en su honor. Además, en 2018 se inauguró una estatua en memoria del músico en la Plaza de Armas de La Serena.

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