Panorama y problemas de didáctica general

85 Lo esencial es lograr la INTERIORIZACIÓN de las acciones, proceso que para Piaget es fun- damental en el desarrollo del pensamiento. PENSAR ES ACTUAR. Gracias a la interiorización el acto efectivo se troca en representación del acto. La interiorización de la acción permite la comprensión de lo que se dice o hace. En consecuencia, el problema didáctico básico es tender a la construcción de las operacio- nes por el alumno. Por esto, “La tarea del maestro consiste entonces en crear situaciones psicológicas tales como para que el niño pueda construir las operaciones que debe adquirir.” (26) El trabajo del docente consiste en buscar que operaciones están en la base de las nociones que se propone hacer adquirir a sus alumnos. Aebli anota; “Supongamos que quiera hacer adquirir la noción de ángulo. Debe preguntarse cuál es la operación que define a esa noción.” Una de las formas didácticas que permite la construcción de las operaciones por el alumno en la investigación. “La construcción de las operaciones se efectúa durante el curso de la investigación, y toda investigación parte de un problema.” (27) El problema es, así, un proyecto de acción. Como tal tiene que estar referido a satisfacer necesi- dades vitales y recreativas del hombre. Si bien es cierto que la investigación personal del alumno conduce a la construcción de las ope- raciones, no es suficiente para que alcance una inteligencia operatoria. Es necesario, además, la discusión en común y el trabajo en equipos. La importancia de esas formas de trabajo reside en que así se evita que las soluciones persona- les de los alumnos puedan convertirse en hábitos intelectuales estereotipados. Además del concepto de interiorización, Piaget hace resaltar las propiedades características de las operaciones. “Un acto material no es aún una operación y hay actos habituales rígidos del mismo modo que hay un manejo estereotipado de los signos”, dice Piaget. De aquí la necesidad de tener presente las propiedades características de las operaciones, siendo dos las que desempeñan un papel preponderante: la reversibilidad y la asociatividad. Aebli explica al respecto: “En efecto , si la comprensión de una operación implica que pueda ejecutarla en sentido directo tanto como en inverso, el ejercicio operatorio deberá abarcar en ejecución en ambos sentidos. A algunos la investigación los conduce sin más a la formación de operaciones móviles y reversibles. Pero para otros, la inversión de una operación implica una vez más cierto esfuerzo: para ellos todo sucede como si el acto adquirido durante la primera elaboración se hallase aún unido a determinados elementos accidentales que reducían su movi- lidad. Para ellos, el éxito de la inversión suma algo a la comprensión de la operación: adquieren conciencia de su reversibilidad”. (28) La reversibilidad de las operaciones debe relacionarse inmediata y simultáneamente en determinadas condiciones. La reversibilidad de las operaciones facilita la comprensión de las relaciones y por ende la interiorización. En cuanto a la otra característica de las operaciones, digamos que la asociatividad expresa la posibilidad de llegar a un mismo resultado por vías diferentes, propiedad esencial de la ope- ración en oposición a la estereotipia del hábito. ¡He aquí el grave defecto de solucionar problemas aritméticos partiendo de un “raciocinio” tipo standard, inmutable! 26.- Hans Aebli: obra citada. 27- 28.- Hans Aebli: “Una Didáctica fundada en la Psicología de Jean Piaget” Edit. Kapelusz - Bs. Aires, 1958

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