Panorama y problemas de didáctica general
62 las de ella y desfigura y corrompe esta última”. Ahora bien, como estas causas de error aparecen en toda la especie, Bacon los denomina ídolos de la tribu. b) ÍDOLOS DE LA CAVERNA. - En este caso se trata de los errores que se originan por la propia naturaleza especial de cada individuo. La constitución orgánica, las tendencias, la calidad de los órganos sensoriales hacen que el sujeto considere como ciertos los hechos que en verdad son erróneos. En su propia naturaleza el ser humano, es fuente de errores; el hombre tiene muchas creencias y pocas convicciones. c) ÍDOLOS DE LA FERIA. - El hombre vive en la vida en contacto, con otros hombres, produciéndose así un intercambio y una influencia recíprocas. De este juego surgen las supersticiones, las opiniones falsas, los mitos, las leyendas que se toman como afirmaciones válidas, siendo en el fondo nuevos errores. d) ÍDOLOS DEL TEATRO. - Con esta denominación, Bacon se refería a los errores provenientes de las enseñanzas dogmáticas de los diversos filósofos. Para Bacon dichos filósofos recitan sus concepciones del mundo en igual forma como lo hacen los cómicos y actores en el escenario de los teatros. Para evitar los errores, en la ciencia, Bacon destaca la necesidad de emplear una forma nueva de razonamiento. Así es como propone el uso de sus famosas TABLAS, conocidas con el nombre de Tabla de Presen- cia, Tabla de Ausencia y Tabla de Grados. La Tabla de Presencia estaba destinada a registrar las diversas circunstancias o antecedentes en que el hecho estudiado se produce; la Tabla de Ausencia registra los antecedentes en que el fenómeno estudiado está ausente; y la Tabla de Grados o de Variaciones cumplía la función de anotar aquéllos casos en que el fenómeno observado aparece variando en relación directa o indirecta con algún ante- cedente. Es decir, a través del registro en estas Tablas, la forma o modo de actuar se hace deliberada, racio- nal y responsable. Otro de los pensadores que puntualizo la importancia y trascendencia del método fue Renato Des- cartes (1596 – 1650). El nombre de Descartes se asocia simultáneamente con el de la DUDA METÓDICA para recons- truir las ideas sobre bases sólidas y adquirir conocimientos ciertos es indispensable poner en duda la que se aprende. Y es indispensable dudar por las siguientes razones que señala Descartes: a) por la gran variedad de opiniones entre hombres; b) por la imperfección de nuestros sentidos; c) por el poder diverso de nuestra inteligencia y de nuestra voluntad. La duda de Descartes no era una duda, escéptica, sino que una duda filosófica. En su ”Discurso del Método”, Descartes nos ofrece cuatro grandes reglas. a) ”No aceptar como cierto sino lo presente a mi espíritu de manera tan clara y distinta que acerca de su certeza no pueda caber la menor duda”. b) ”Dividir cada una de las dificultades en tantas partes como se pueda y como convenga para resolverlas mejor”; c) ”Conducir ordenadamente los pensamientos, comenzando por los objetos más sencillos y más fáciles de conocer, para ascender gradualmente al conocimiento de los más complicados, y suponiendo un orden aun en aquellos que no se preceden naturalmente los unos a los otros”; d) ”Hacer enumeraciones tan completas y recapitulaciones tan generales, que se este seguro de no omitir nada”. Completaremos la idea de método remitiéndonos a su significado etimológico. La palabra proviene del griego methodos, que significa ”más- allá” y ”camino”.
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