Panorama y problemas de didáctica general
22 Se necesita, entonces, configurar un tipo de hombre democrático, al cual podemos nominar como ciudadano, que reúna estos atributos básicos, como anota el profesor Munizaga (16) : ”En primer lugar, el anhelo - de- comprender la existencia del país, su historia, instituciones e ideales, las complejidades del presente, sus proyectos de vida hacia el futuro, en suma, la necesidad de formarse una cultura”. ”En segundo lugar, una efectiva participación en la existencia del país, que lo haga sentirse personal- mente responsable de las grandes decisiones colectivas”. La concepción democrática de la vida supone una teoría de la educación y una sistematización pedagógica. La educación es un proceso de vida que importa tanto un proceso de crecimiento de las capacida- des y potencialidades del individuo, como un proceso de dirección de aquéllas. Esta forma de concebir la educación encierra una consideración de los diversos factores del proceso de enseñanza-aprendizaje, totalmente contraria a una concepción tradicional de dichos factores. Los fines y objetivos, la materia de enseñanza, el método tiene que apuntar al crecimiento del sujeto y a su adecuada dirección. La concepción democrática supone la afirmación de una educación general básica común, obliga- toria, gratuita, asistencial y laica. H.- CONCEPCIÓN MARXISTA DE LA VIDA Aun cuando la concepción marxista de la vida, corresponde a una verdadera postulación de la democracia, la analizaremos en particular por la importancia de sus planteamientos teóricos y su eficacia en una teoría de la educación. Cabe señalar, en primer término, que hasta los más recalcitrantes impugnadores del marxismo, reconocen que esta es una concepción de la vida. Así la revista católica Archives de Philosophie, en su número XVIII, establece: ”El marxismo no es sólo un método y un programa de gobierno, ni una solución técnica de los problemas económicos, menos todavía un oportunismo vacilante o un tema para declaraciones oratorias. Se presenta como una vasta, concepción del hombre y de la historia, del individuo y de la sociedad, de la naturaleza y de Dios; como una síntesis general, teórica y práctica a la vez Vale decir, el marxismo es una visión de conjunto de la naturaleza y del hombre, una doctrina com- pleta. A la vez que representa una actitud filosófica, implica una acción. El marxismo, como concepción de la vida, advierte realidades que escapaban al examen de conciencia individualista: estas realidades son naturales (la naturaleza); son prácticas (el trabajo, la acción); son sociales e históricas (la estruc- tura económica de la sociedad, las clases sociales); etc. Por otra parte, rechaza la subordinación definitiva, inmóvil e inmutable de los elementos del hom- bre y de la sociedad entre sí, comprobando al mismo tiempo la existencia de contradicciones en el hombre y en la sociedad humana. Esas contradicciones indican la necesidad de problemas por resolver, dificultades, obstáculos, vale decir, lucha y acción. Por esto el marxismo es una toma de conciencia del mundo actual, donde las contradicciones son evidentes, así, el interés individual se opone con frecuencia al interés común; la igualdad como dere- cho individual se opone a la igualdad como derecho social. Por otra parte, el progreso técnico, el poder sobre la naturaleza en la sociedad capitalista provocan esta consecuencia contradictoria: la servidumbre, el empobrecimiento de una parte cada vez mayor de esa sociedad “el proletariado”. En suma, el marxismo es la concepción de la vida que expresa este mundo moderno, con sus con- tradicciones y sus problemas, para los que aporta soluciones racionales (17) “El marxismo aparece ante todo como expresión de la vida social, practica y real en su conjunto, en su movimiento histórico, con sus problemas y sus contradicciones, lo que incluye también, por 16.- Roberto Munizaga A. Obra citada. 17 - Henry Lefebvre: Obra citada.
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