{"id":4488,"date":"2025-03-16T15:14:18","date_gmt":"2025-03-16T15:14:18","guid":{"rendered":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/?page_id=4488"},"modified":"2025-03-17T11:22:31","modified_gmt":"2025-03-17T11:22:31","slug":"primer-concurso-literario","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/biblioteca\/primer-concurso-literario\/","title":{"rendered":"Primer Concurso Literario"},"content":{"rendered":"<style>#sp-ea-4486 .spcollapsing { height: 0; overflow: hidden; transition-property: height;transition-duration: 300ms;}#sp-ea-4486.sp-easy-accordion>.sp-ea-single {margin-bottom: 10px; border: 1px solid #d9bfa5; }#sp-ea-4486.sp-easy-accordion>.sp-ea-single>.ea-header a {color: #ffffff;}#sp-ea-4486.sp-easy-accordion>.sp-ea-single>.sp-collapse>.ea-body {background: #fff; color: #444;}#sp-ea-4486.sp-easy-accordion>.sp-ea-single {background: #d9bfa5;}#sp-ea-4486.sp-easy-accordion>.sp-ea-single>.ea-header a .ea-expand-icon { float: left; color: #ffffff;font-size: 16px;}<\/style><div id=\"sp_easy_accordion-1742137487\"><div id=\"sp-ea-4486\" class=\"sp-ea-one sp-easy-accordion\" data-ea-active=\"ea-click\" data-ea-mode=\"vertical\" data-preloader=\"\" data-scroll-active-item=\"\" data-offset-to-scroll=\"0\"><div class=\"ea-card ea-expand sp-ea-single\"><h3 class=\"ea-header\"><a class=\"collapsed\" id=\"ea-header-44860\" role=\"button\" data-sptoggle=\"spcollapse\" data-sptarget=\"#collapse44860\" aria-controls=\"collapse44860\" href=\"#\" aria-expanded=\"true\" tabindex=\"0\"><i aria-hidden=\"true\" role=\"presentation\" class=\"ea-expand-icon eap-icon-ea-expand-minus\"><\/i> Primer concurso literario<\/a><\/h3><div class=\"sp-collapse spcollapse collapsed show\" id=\"collapse44860\" data-parent=\"#sp-ea-4486\" role=\"region\" aria-labelledby=\"ea-header-44860\"> <div class=\"ea-body\"><p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4497\" src=\"http:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/afiche_concurso.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"737\" srcset=\"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/afiche_concurso.jpg 800w, https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/afiche_concurso-300x276.jpg 300w, https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/afiche_concurso-768x708.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p><p>Como una forma de rememorar el D\u00eda Internacional por los Derechos Humanos, la Corporaci\u00f3n Cultural La Serena Diecis\u00e9is de Octubre convoc\u00f3 a participar en el \u201cPrimer Concurso de Cuentos, Los Derechos Humanos\u201d. En esta ocasi\u00f3n el concurso se ha orientado al g\u00e9nero cuento.<\/p><p>La entrega de los resultados fue programada para el 10 de diciembre, fecha en que se celebra el D\u00eda Internacional de los Derechos Humanos, un d\u00eda que rinde homenaje a la declaraci\u00f3n universal de estos derechos, emitida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948.<\/p><p>Este d\u00eda nos ense\u00f1a la relevancia de asegurar y fomentar los derechos humanos para todos, independientemente de su procedencia, fe, sexo o cualquier otro estatus.<\/p><p>La entrega de premios de esta primera jornada se realiz\u00f3 en el Sitio de Memoria Casa de Piedra, ubicado en calle Colo Colo 2001 en la ciudad de La Serena.<\/p><p>La ceremonia fue presidida por el responsable del concurso y director de la Corporaci\u00f3n, Mart\u00edn Faunes Amigo.<\/p><\/div><\/div><\/div><div class=\"ea-card sp-ea-single\"><h3 class=\"ea-header\"><a class=\"collapsed\" id=\"ea-header-44861\" role=\"button\" data-sptoggle=\"spcollapse\" data-sptarget=\"#collapse44861\" aria-controls=\"collapse44861\" href=\"#\" aria-expanded=\"false\" tabindex=\"0\"><i aria-hidden=\"true\" role=\"presentation\" class=\"ea-expand-icon eap-icon-ea-expand-plus\"><\/i> Primer Premio: Arena \u2013 Ana Gavilanes Bravo<\/a><\/h3><div class=\"sp-collapse spcollapse \" id=\"collapse44861\" data-parent=\"#sp-ea-4486\" role=\"region\" aria-labelledby=\"ea-header-44861\"> <div class=\"ea-body\"><p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4517\" src=\"http:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/ana_gavilanes_bravo_880.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/ana_gavilanes_bravo_880.png 880w, https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/ana_gavilanes_bravo_880-300x192.png 300w, https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/ana_gavilanes_bravo_880-768x492.png 768w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p><pre><span style=\"font-size: 16px\"><em><strong>El PRIMER PREMIO fue otorgado a Ana Gavilanes Bravo con su cuento \u201cARENA\u201d. La ganadora del concurso particip\u00f3 v\u00eda videoconferencia.<\/strong><\/em><\/span><\/pre><p>La luz del amanecer se perfila sobre la cumbre de las monta\u00f1as a\u00fan nevadas. Al otro extremo, el mar. Al fondo la franja de tierra, a veces verde y otras de un caf\u00e9 rojizo, casi sangriento.<\/p><p>\u00bfRecuerdas cuando pase\u00e1bamos por esas playas? sientes la brisa marina en tu cara. Pero no comprendes, llevas mucho tiempo en este lugar, te despierta la arena que escurre entre tus dedos.<\/p><p>Me miras, pero no me ves, no puedes. Me presientes, sabes que estoy aqu\u00ed, como siempre a tu lado.<\/p><p>El d\u00eda avanza, ahora el sol golpea, fuerte. Tu boca est\u00e1 seca, m\u00e1s y m\u00e1s arena. El aire quieto, solo el sol que calienta tu cuerpo.<\/p><p>\u00bfTe acuerdas cu\u00e1ndo llegamos?, \u00bfo nos trajeron? En mi memoria, son m\u00e1s n\u00edtidos los d\u00edas previos al viaje: est\u00e1bamos en el parque era oto\u00f1o, empezaban a cubrirse de hojas los senderos. No entiendo por qu\u00e9 esa imagen, igual que en una pel\u00edcula, se va a negro y no veo nada. Se que est\u00e1s a mi lado, pero no te escucho.<\/p><p>Son otras las voces.<\/p><p>Recuerdo golpes, no comprendo, \u00bfme puedes explicar? T\u00fa estabas ah\u00ed, pero solo mirabas. Al parecer no pod\u00edas hacer nada.<\/p><p>Siento como se mueve la arena, escucho voces parecidas a las anteriores pero distintas. \u00bfSientes lo mismo? Ahora, el ruido es ensordecedor. Estoy so\u00f1ando, nos elevan, la tierra ya no est\u00e1 ah\u00ed solo veo el mar y siento como el alambre que te rodea se enreda en el m\u00edo y caemos juntos al abismo.<\/p><\/div><\/div><\/div><div class=\"ea-card sp-ea-single\"><h3 class=\"ea-header\"><a class=\"collapsed\" id=\"ea-header-44862\" role=\"button\" data-sptoggle=\"spcollapse\" data-sptarget=\"#collapse44862\" aria-controls=\"collapse44862\" href=\"#\" aria-expanded=\"false\" tabindex=\"0\"><i aria-hidden=\"true\" role=\"presentation\" class=\"ea-expand-icon eap-icon-ea-expand-plus\"><\/i> Segundo Premio: La Deuda \u2013 Eva Debia Oyarz\u00fan<\/a><\/h3><div class=\"sp-collapse spcollapse \" id=\"collapse44862\" data-parent=\"#sp-ea-4486\" role=\"region\" aria-labelledby=\"ea-header-44862\"> <div class=\"ea-body\"><p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4518\" src=\"http:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/eva_debia_oyarzun_880.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/eva_debia_oyarzun_880.png 880w, https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/eva_debia_oyarzun_880-300x192.png 300w, https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/eva_debia_oyarzun_880-768x492.png 768w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p><pre><em><span style=\"font-size: 16px\"><strong>El SEGUNDO PREMIO fue otorgado a Eva Debia Oyarz\u00fan con su cuento \u201cLA DEUDA\u201d. El premio fue entregado por el Director de la Corporaci\u00f3n y responsable del concurso, Mart\u00edn Faunes Amigo.<\/strong><\/span><\/em><\/pre><p>Al principio, el hombre de ojos cansados no comprendi\u00f3 lo que ese joven le estaba contando. Lo conoc\u00eda de chiquillo: hab\u00eda sido un rapacito inquieto, con la nariz llena de mocos y mechas tiesas, escondido entre las faldas de esa mujer que lleg\u00f3 a pedirle ayuda all\u00e1 en los cincuenta y algo, cuando \u00e9l era Regidor de La Serena por el Partido Socialista.<\/p><p>Hab\u00eda quedado sola con su hijo y estaba desesperada. Juan le pidi\u00f3 a la camarada que le limpiara la carita al ni\u00f1o y, mientras buscaba pan entre sus bolsillos, empez\u00f3 a movilizar sus contactos. Antes de una semana, el diligente caballero se las hab\u00eda ingeniado para conseguir dos cosas: una casa de emergencia en lo que hoy se conoce como el hist\u00f3rico barrio Minas (parte del Plan Serena del presidente Gabriel Gonz\u00e1lez Videla), y un puesto para la mujer como vendedora en una paqueter\u00eda, en el centro de la ciudad.<\/p><p>La madre del chiquillo jam\u00e1s olvid\u00f3 la mano solidaria del Regidor; fue gracias a esto que el mozalbete pudo conseguir una beca en la Escuela T\u00e9cnica de los Servicios de Prisiones. Tras titularse como gendarme, lleg\u00f3 a trabajar en tal condici\u00f3n a la C\u00e1rcel de La Serena, donde sigui\u00f3 viviendo junto a su mam\u00e1, en la misma casita pintada de amarillo de la poblaci\u00f3n.<\/p><p>Por eso estaba ah\u00ed. Para hablarle de su paso por la c\u00e1rcel y lo que ocurri\u00f3 ese d\u00eda.<\/p><p>El 16 de octubre cay\u00f3 martes y, a primera hora, un helic\u00f3ptero lleno de militares aterriz\u00f3 en el regimiento Arica. El l\u00edder llevaba un pasaporte que aclaraba su misi\u00f3n a poco m\u00e1s de un mes del golpe de Estado: hab\u00eda sido designado por el mism\u00edsimo Pinochet para \u201cacelerar procesos y uniformar criterios en la administraci\u00f3n de justicia\u201d a los prisioneros a lo largo del pa\u00eds. En la plataforma de aterrizaje los esperaba el comandante Ariosto Lap\u00f3stol Orrego. La caravana se fue derechito a la c\u00e1rcel p\u00fablica, donde casi medio millar de hombres estaban privados de libertad por identificarse pol\u00edticamente con el gobierno reci\u00e9n derrocado.<\/p><p>\u2014 Era muy dif\u00edcil trabajar en ese contexto, don Juanito. Usted probablemente no se acuerda, pero los reos ten\u00edan que permanecer parados porque no cab\u00edan de otro modo. Muchos dorm\u00edan en los pasillos, en el suelo pelado nom\u00e1s\u2026 Nunca tuvimos tanta pega como ese a\u00f1o del demonio, sepa disculpar la expresi\u00f3n.<br \/>El hombre sac\u00f3 un pa\u00f1uelo para limpiar el sudor de su frente antes de seguir con su relato:<\/p><p>\u2013 Estaba de turno ese d\u00eda, as\u00ed que me toc\u00f3 recibirlos. Se encerraron por dos horas y cuando vi salir al comandante Lap\u00f3stol, blanco como costal de harina, se me congel\u00f3 el espinazo, oiga. Me estir\u00f3 un papel lleno de borrones y me orden\u00f3 traer a las 20 personas del listado. Sal\u00ed al patio con la voz tiritona, porque entend\u00ed al toque que se los iban a cargar, don Juanito. Los fui llamando como un aut\u00f3mata. Todav\u00eda me acuerdo de sus rostros, casi todos campesinos y gente humilde, salvo por algunos profesionales como el doctor Jord\u00e1n o el abogado Guzm\u00e1n, que camin\u00f3 a paso firme con un C\u00f3digo entre las manos, refunfu\u00f1ando que su condena estaba mal hecha. Tambi\u00e9n hab\u00eda unos profes universitarios, el exgobernador de Vicu\u00f1a, un dirigente sindical y por supuesto, el profe Pe\u00f1a Hen, que, entre iron\u00edas, me hab\u00eda preguntado c\u00f3mo iba a ser posible meter violines y metralletas juntos en los mismos estuches musicales, porque de eso lo hab\u00edan acusado cuando fue a Cuba con su orquesta juvenil.<\/p><p>Juan trat\u00f3 de fijar en la memoria lo que por m\u00e1s de una d\u00e9cada qued\u00f3 bloqueado como una pesadilla at\u00e1vica. Ten\u00eda 64 a\u00f1os para el golpe, lo recuerda bien, y pas\u00f3 d\u00edas de horror durante su estad\u00eda en la c\u00e1rcel. Reconoci\u00f3 la imagen del gendarme m\u00e1s delgado, sudoroso igual que ahora. \u00bfPor qu\u00e9 ven\u00eda este fantasma a revivir toda esta historia al living de su propia casa?<\/p><p>\u2013\u2026 El asunto es que justo antes de Pe\u00f1a Hen tendr\u00eda que haberlo llamado a usted, don Juanito. Pero me salt\u00e9 su nombre, porque se lo deb\u00eda. Me salt\u00e9 tambi\u00e9n el nombre de Juan Gonz\u00e1lez porque fue medio pinche de mi mam\u00e1 y un par de perg\u00fc\u00e9tanos que jugaban f\u00fatbol conmigo en el barrio, cuando \u00e9ramos cabros chicos. Volv\u00ed a la sala con 15 personas; uno de los reclusos hab\u00eda sido ya despachado a Santiago, y los otros cuatro que dije que no estaban en el recinto nom\u00e1s.<\/p><p>El anciano conoc\u00eda la historia al dedillo, porque se trataba de sus amigos, compa\u00f1eros, camaradas. Se los llevaron a un pol\u00edgono de tiro cercano al casino de oficiales del regimiento, donde los fusilaron pasadas las cuatro de la tarde. La madrugada del 17 de octubre los tiraron a una fosa com\u00fan del Cementerio Municipal y mediante un bando se inform\u00f3 a la prensa local de las ejecuciones.<\/p><p>A Juan se le nubl\u00f3 la vista tras las cejas hirsutas y desordenadas. \u00bfC\u00f3mo hab\u00eda podido ese ni\u00f1ato ser tan irresponsable y arriesgarse de ese modo cuando el aliento de la muerte respiraba en todas las nucas? \u00bfQui\u00e9n se crey\u00f3 \u00e9l para desafiar su propio destino y dejarlo sin la posibilidad de cumplir con el camino que le correspond\u00eda de acuerdo con las circunstancias de su tiempo?<\/p><p>\u2013 Me jubil\u00e9 el a\u00f1o pasado y por casualidad me enter\u00e9 del deterioro en su salud, don Juanito. Quise venir a verlo para quedarme con la tranquilidad de contarle esta historia que he tenido guardada tanto tiempo. Me siento muy orgulloso de haberlo salvado de la masacre, se lo digo de todo coraz\u00f3n. Ahora puedo mirar a mi madre a los ojos y decirle que hemos saldado la deuda con usted: estamos en paz.<\/p><p>El gendarme tom\u00f3 la boina que hab\u00eda dejado sobre el banco de la entrada. Juan quiso hablar, pero las palabras se le desgranaron en la lengua, llegando apenas a un balbuceo mientras escuch\u00f3 el suave murmullo de la puerta cerr\u00e1ndose por fuera.<\/p><\/div><\/div><\/div><div class=\"ea-card sp-ea-single\"><h3 class=\"ea-header\"><a class=\"collapsed\" id=\"ea-header-44863\" role=\"button\" data-sptoggle=\"spcollapse\" data-sptarget=\"#collapse44863\" aria-controls=\"collapse44863\" href=\"#\" aria-expanded=\"false\" tabindex=\"0\"><i aria-hidden=\"true\" role=\"presentation\" class=\"ea-expand-icon eap-icon-ea-expand-plus\"><\/i> Tercer premio: Salvoconducto \u2013 Marcia Ar\u00e9valo Valenzuela<\/a><\/h3><div class=\"sp-collapse spcollapse \" id=\"collapse44863\" data-parent=\"#sp-ea-4486\" role=\"region\" aria-labelledby=\"ea-header-44863\"> <div class=\"ea-body\"><p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4519\" src=\"http:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/marcia_arevalo_valenzuela_880.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/marcia_arevalo_valenzuela_880.png 880w, https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/marcia_arevalo_valenzuela_880-300x192.png 300w, https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/marcia_arevalo_valenzuela_880-768x492.png 768w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p><pre><span style=\"font-size: 16px\"><strong>EL TERCER PREMIO fue otorgado a Marcia Arev\u00e1lo Valenzuela por su cuento \u201cSALVOCONDUCTO\u201d. El premio fue entregado por la presidenta de la Corporaci\u00f3n, Susana L\u00f3pez Tobar.<\/strong><\/span><\/pre><p>Atravesaba el toque de queda. Raudo, intentaba tomar pasajeros que le permitieran abultar el sustento. Ese sustento que se volv\u00eda esquivo, que se volv\u00eda dolor, que se volv\u00eda miedo. Manuel no quiso prender la radio. Las noches eran espectralmente silenciosas, as\u00ed es que prefiri\u00f3 seguir su traves\u00eda con el arrullo del motor de su taxi Opala.<\/p><p>La avenida Tobalaba se ve\u00eda despejada. Tan despejada que, con tan solo ver la ausencia de vida y bullicio, se le helaba la sangre. Silencio. Exilio. Vac\u00edo. Muerte.<\/p><p>En ese entonces, el \u00fanico pasaje hacia un poco de libertad era el salvoconducto. Manuel lo ten\u00eda y lo atesoraba, como atesoraba la esperanza de volver cada noche a casa.<\/p><p>El arrullo del motor de pronto se volvi\u00f3 graznido, de pronto se volvi\u00f3 grito, de pronto se volvi\u00f3 alarido. Delante de \u00e9l, una Citroneta era interceptada por cuatro hombres. Detuvo el taxi, detuvo el aliento y detuvo la vida. Escuch\u00f3 los gritos de Isabel, sus s\u00faplicas.<\/p><p>Escuch\u00f3 el repique de su n\u00famero de identificaci\u00f3n. Escuch\u00f3 y no quiso escuchar. Escuch\u00f3 que ten\u00eda dos hijos peque\u00f1os. Escuch\u00f3 que ella no le hac\u00eda mal a nadie. Escuch\u00f3 \u201cpor favor\u201d. Escuch\u00f3 mil veces \u201cpor favor\u201d. Escuch\u00f3 su plegaria.<\/p><p>Tres de los cuatro hombres, la sacaban a tirones del auto. La jalaron, la arrastraron. Manuel con el coraz\u00f3n en hielo, trat\u00f3 de maniobrar el taxi, trat\u00f3 de maniobrar la templanza, pero todo era en vano. Llor\u00f3 por los hijos de Isabel, elev\u00f3 todos los rezos al universo por el padre de Isabel, por la madre de Isabel. Apoy\u00f3 sus manos y su frente en el manubrio. Los asientos enchapados en cuerina le parecieron m\u00e1s helados y r\u00edgidos que nunca. Forceje\u00f3 con su valent\u00eda y con el miedo. Forceje\u00f3 con el coraje y el horror. \u00ab\u00bfY si los detengo? \u00bfY si por detenerlos, me arrastran hacia el no retorno? \u00bfPor qu\u00e9 ahora me acobardo?\u2026 \u00bfQui\u00e9n llorar\u00e1 por mis hijos? \u00bfQui\u00e9n amar\u00e1 a Elena? \u00bfQui\u00e9n preguntar\u00e1 por mi vida suspendida en el quebranto?\u00bb Exhal\u00f3 con furia. Exhal\u00f3 con pavor. Exhal\u00f3 el fr\u00edo del metal. Exhal\u00f3 la impotencia. Exhal\u00f3 y exhal\u00f3 todo lo que esos breves minutos le permitieron. La Citroneta parti\u00f3 con Isabel convertida en tinieblas y clamor.<\/p><p>En esa noche de horror, la disociaci\u00f3n era la \u00fanica salida para mantenerse firme frente a la amenaza. En ese desvar\u00edo mental, en esa sombr\u00eda premonici\u00f3n, Manuel volvi\u00f3 abruptamente al presente. Uno de los hombres le golpe\u00f3 la ventana del auto. La voz no le sal\u00eda. Su voz estaba secuestrada. Sus palabras hab\u00edan sido raptadas.<\/p><p>\u2013 Sigue a esa Citroneta le orden\u00f3 el hombre que intempestivamente abord\u00f3 su taxi.<\/p><p>Manuel manej\u00f3 como un aut\u00f3mata. Su espalda se congel\u00f3. Su pulso se evapor\u00f3. Su coraz\u00f3n fue alcanzado por la guada\u00f1a\u2026 Todo en ese instante destilaba muerte.<\/p><p>\u2013 Detente ac\u00e1. En este port\u00f3n. Esp\u00e9rate a que te abran y me dejas adentro.<\/p><p>La puerta fat\u00eddica se abri\u00f3. Junto a ella, se escaparon los susurros de la muerte, se expandi\u00f3 el espanto. Manuel imploraba en silencio. Sinti\u00f3 el jadeo incesante de perros enormes que patrullaban al interior de ese port\u00f3n. Un silencio ensordecedor se instal\u00f3 en el taxi. No pudo recordar c\u00f3mo vir\u00f3 para salir de all\u00ed. No pudo recordar c\u00f3mo manej\u00f3. No pudo escuchar los gritos. No pudo escuchar los grilletes de Isabel. Ya no escuchaba el repique de su n\u00famero de identificaci\u00f3n. Ya no escuchaba sus s\u00faplicas.<\/p><p>Sent\u00eda en su boca un sabor a desdicha, un amargor que no conoc\u00eda. Solo pensaba en su padre. Solo pensaba en el padre de Isabel. Solo pensaba en esos dos hijos de Isabel. Solo pensaba en c\u00f3mo Isabel fue arrastrada fuera de su auto, en c\u00f3mo era asistida por los edecanes del pavor.<\/p><p>Volver a casa ya no ser\u00eda lo mismo. C\u00f3mo podr\u00eda seguir el mismo camino, la misma se\u00f1al, el mismo letrero, la misma vida.<\/p><p>En los meses siguientes intent\u00f3 hacer esa misma ruta, palpar las mismas calles, surcar el mismo pavimento. Intent\u00f3 avanzar en silencio, como en una secreta procesi\u00f3n. Una procesi\u00f3n que tal vez redimiera el miedo que le cercen\u00f3 el coraje esa noche. Esa noche fat\u00eddica, donde la intercepci\u00f3n fat\u00eddica, el secuestro fat\u00eddico, la huida, desmantelaron las esperanzas de Isabel.<\/p><p>Pas\u00f3 tantas noches por ese port\u00f3n met\u00e1lico. Puso tantas noches sus manos y su frente en el manubrio. Se convirti\u00f3 en guardia. Se convirti\u00f3 en centinela. Aguard\u00f3 en su taxi. Aguard\u00f3 con el coraz\u00f3n galopando en su pecho. Esper\u00f3 y esper\u00f3 que el reflejo luminoso de Isabel atravesara pr\u00edstinamente ese port\u00f3n, y que, en un vuelo inusitado, volara hacia los abrazos de sus hijos, volara hacia las sonrisas de sus padres. Volar\u00e1 hacia la paz, hacia la redenci\u00f3n de tanta vida que le falt\u00f3 por vivir.<\/p><\/div><\/div><\/div><div class=\"ea-card sp-ea-single\"><h3 class=\"ea-header\"><a class=\"collapsed\" id=\"ea-header-44864\" role=\"button\" data-sptoggle=\"spcollapse\" data-sptarget=\"#collapse44864\" aria-controls=\"collapse44864\" href=\"#\" aria-expanded=\"false\" tabindex=\"0\"><i aria-hidden=\"true\" role=\"presentation\" class=\"ea-expand-icon eap-icon-ea-expand-plus\"><\/i> Menci\u00f3n honrosa: Madrecita \u2013 Erika Chal\u00e1n Montoya<\/a><\/h3><div class=\"sp-collapse spcollapse \" id=\"collapse44864\" data-parent=\"#sp-ea-4486\" role=\"region\" aria-labelledby=\"ea-header-44864\"> <div class=\"ea-body\"><p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4520\" src=\"http:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/erika_chalan_montoya_880.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/erika_chalan_montoya_880.png 880w, https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/erika_chalan_montoya_880-300x192.png 300w, https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/erika_chalan_montoya_880-768x492.png 768w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p><pre><span style=\"font-size: 16px\"><strong>La MENCI\u00d3N HONROSA fue otorgada a Erika Chal\u00e1n Montoya por su cuento \u201cMADRECITA\u201d. El premio fue entregado por la Directora de la Corporaci\u00f3n, Maria Isabel Matamala Vivaldi.<\/strong><\/span><\/pre><p>\u2013 Madrecita \u2014dijo Nels\u00f3n, haciendo ese gesto con el dedo \u00edndice cerca de la nariz.<\/p><p>Marcela, la educadora, luego de tres turnos consecutivos, abri\u00f3 la hoja del cuaderno de matem\u00e1ticas para inhalar la muerte.<\/p><p>Las mucosidades blanquecinas brotaban de la nariz de los ni\u00f1os, y de Marcela, goteaban brillantes sobre el piso mugroso del patio, donde antes hab\u00edan tenido una batalla de mojones sacados del ba\u00f1o.<\/p><p>En la casa cinco pasan muchas cosas.<\/p><p>Una densa vaguada costera, mezcla de gas pimienta y humo de cigarro, difuminan las zapatillas \u00faltimo modelo de Jairo; sus piernas se trenzan con una cuerda de s\u00e1banas, el cuerpo pesado se mueve de un lado a otro, como si estuviese en el columpio donde nunca pudo jugar. Sus ojos blancos e inertes apuntan al techo, el mismo que miraba desde el camarote, cuando so\u00f1aba con incendiar la c\u00e1rcel de menores.<\/p><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LEER M\u00c1S:<\/p>\n<ul>\n<li><a title=\"Descargar cuentos en formato PDF\" href=\"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/biblioteca\/poemas\/\">Descargar cuentos en formato PDF<\/a> \u00bb&nbsp;<\/li>\n<li><a title=\"Fotograf\u00edas de la ceremonia\" href=\"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/biblioteca\/fotografias\/entrega-premios-primer-concurso-literario\/\">Ver fotograf\u00edas de la ceremonia de entrega de premios<\/a> \u00bb<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px; border-width: 0; color: gray; background-color: #e0e0e0;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; LEER M\u00c1S: Descargar cuentos en formato PDF \u00bb&nbsp; Ver fotograf\u00edas de la ceremonia de entrega de premios \u00bb &nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/biblioteca\/primer-concurso-literario\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">Primer Concurso Literario<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":391,"menu_order":19,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"inline_featured_image":false,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"class_list":["post-4488","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/4488","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4488"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/4488\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4516,"href":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/4488\/revisions\/4516"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/391"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/corporacioncultural16octubrelaserena.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}